sábado, 13 de junio de 2026

"La persona más christlike que he conocido". Por Fernando Borelli

Entrevista a Fabio Sebastián Cruz sobre su vínculo con San Joel Love

Entrevistador: Fernando Borelli
Entrevistado: Fabio Sebastián Cruz

"La persona más christlike que he conocido"

Fernando Borelli:

Fabio, tuviste la oportunidad de conocer personalmente a San Joel Love. ¿Cómo comenzó esa relación?

Fabio Sebastián Cruz:

Joel Love me contactó en el año 2012, unos meses después de mi consagración episcopal. Se presentó con una humildad extraordinaria y manifestó su deseo de integrarse a algunas organizaciones místicas que yo estaba comenzando a desarrollar en Uruguay y Sudamérica.

Durante nuestras primeras conversaciones me habló brevemente de sus sucesiones apostólicas, pero lo que más me llamó la atención fue que no parecía interesado en hablar de sí mismo. Se interesó por mí. Me preguntó cómo me sentía, cuáles eran mis objetivos ministeriales y cuáles eran mis desafíos.

Joel tenía una voz áspera y desgastada debido a una enfermedad crónica que le producía un enorme sufrimiento físico. Sin embargo, nunca hacía de eso el centro de la conversación.

Después de varios encuentros decidimos hablar una vez por semana, todos los jueves. Aquellos diálogos se convirtieron en una suerte de intercambio permanente que se prolongó durante años.

Yo atravesaba una etapa difícil. Mi Obispo Consagrador apenas me prestaba atención y comenzaba a asumir responsabilidades importantes, viajando a distintos países para ordenar sacerdotes y desarrollar nuevas obras ministeriales. En ese contexto, Joel se transformó en una presencia constante y profundamente orientadora.

Fernando Borelli:

¿Qué recuerdas de aquellas conversaciones semanales?

Fabio Sebastián Cruz:

Joel era absolutamente pragmático.

Recuerdo que solía decirme:

"Observa tu rostro y el de las personas que asisten a tus reuniones. Les veo cara de elevación espiritual. Hay algo que estás haciendo bien."

Esa era su forma de evaluar las cosas. No se detenía demasiado en teorías o discursos complejos. Observaba los frutos visibles en las personas.

Fernando Borelli:

A pesar de su enfermedad, quienes lo conocieron suelen recordar su alegría. ¿Cómo vivía esa situación?

Fabio Sebastián Cruz:

Ponía siempre en segundo plano su condición física.

Incluso bromeaba con ella.

Recuerdo que en una ocasión sufrió un paro cardiorrespiratorio. Según me contó después, la persona que le practicaba reanimación no estaba realizando correctamente el procedimiento. Joel decía que llegó a "despertarse" únicamente para indicarle que debía cubrirle la boca porque, de lo contrario, terminaría muriendo.

Al día siguiente me llamó desde el hospital. Yo estaba en Uruguay y él en Estados Unidos.

Con gran dificultad para hablar me dijo:

"No me voy todavía, Fabio, pero créeme, el ángel de la muerte tiene un gran sentido del humor."

Esa era su actitud.

Fernando Borelli:

También se lo recuerda por su cercanía a los más necesitados.

Fabio Sebastián Cruz:

Sí. Joel prácticamente no gastaba dinero en sí mismo. Guardaba todo en un frasco y, cuando su cuerpo se lo permitía, salía a conversar con personas que vivían en las calles, especialmente con quienes padecían adicciones.

Había sido hippie en su juventud y creo que eso le permitió comprender profundamente a quienes se encontraban en situaciones difíciles.

Fernando Borelli:

¿Hablaba de esa etapa de su vida?

Fabio Sebastián Cruz:

Muy poco.

Joel rara vez hablaba de sí mismo.

En algunos momentos me confesó que había cambiado profundamente, que no había sido una buena persona y que Dios le había perdonado. Pero jamás se detenía demasiado en el pasado.

Lo importante para él era la transformación.

Fernando Borelli:

¿En qué momento comenzaron a hablar sobre su propia muerte?

Fabio Sebastián Cruz:

Cuando comprendimos que su partida física era inevitable.

Lo sorprendente es que él tenía completamente resuelto el aspecto humano de la muerte. No había miedo ni angustia.

A petición suya comenzamos una serie de conversaciones centradas en nuestras tradiciones esotéricas y teúrgicas. Reflexionábamos sobre el tránsito del alma, la preparación espiritual para abandonar el cuerpo físico y lo que dentro de nuestra tradición se conoce como la culminación del cuerpo de luz.

Fernando Borelli:

¿Te dejó instrucciones específicas?

Fabio Sebastián Cruz:

Sí.

Me prescribió determinados ritos y operaciones espirituales propios de nuestra tradición, destinados a asistir el proceso de separación entre el alma y el cuerpo.

También me instituyó como sucesor suyo dentro de la Rosacruz de la Astrum Argentum, de la cual era jefe secreto.

Además me transmitió otras enseñanzas y responsabilidades espirituales que no puedo mencionar públicamente.

Fernando Borelli:

Has afirmado que viviste experiencias extraordinarias durante el momento de su tránsito.

Fabio Sebastián Cruz:

Sí.

El primer milagro que viví relacionado con Joel fue encontrarme presente espiritualmente en el momento exacto en que abandonó su cuerpo físico.

Yo me encontraba en Uruguay. Sin embargo, las personas que estaban físicamente junto a él afirmaron haberme visto allí asistiendo en ese proceso.

Lo más sorprendente es que describieron con precisión la apariencia y la vestimenta que corresponden a lo que dentro de nuestras prácticas teúrgicas identificamos como el cuerpo sutil proyectado.

Para nosotros aquello tuvo un significado muy profundo.

Fernando Borelli:

¿Y qué ocurrió después de su fallecimiento?

Fabio Sebastián Cruz:

Durante once días realicé todos los rituales, letanías y prácticas que él había prescrito.

Al finalizar ese período tuve una experiencia mística muy intensa.

En sueños Joel se presentó ante mí revestido de una luz extraordinaria y realizó una unción semejante a las que practicaban los antiguos sacerdotes.

Pero lo más importante no fue la visión.

Fue la sensación.

Experimenté un amor incondicional de una intensidad difícil de describir. Una sensación que muy pocas veces he vuelto a sentir.

Y debo decir que aquello no era algo nuevo. Joel emanaba esa misma gracia y ese mismo amor durante su vida terrenal.

Fernando Borelli:

Has hablado varias veces de ese amor. ¿Cómo se manifestaba concretamente?

Fabio Sebastián Cruz:

A través de una empatía extraordinaria.

Recuerdo, por ejemplo, que existía un obispo consagrado por él con quien yo no mantenía una buena relación. Joel jamás alimentó el conflicto.

Por el contrario, me decía:

"Es un gran hermano. Algún día deberás trabajar con él."

Siempre veía lo mejor en las personas.

Muchos experimentaban una profunda paz al hablar con él. Una especie de ágape.

Y cuando yo lo llamaba porque los problemas me superaban, casi siempre terminaba diciendo:

"Apply the Magic of Love."

Era una frase simple, pero contenía toda su enseñanza.

Fernando Borelli:

¿Qué fue lo más importante que aprendiste de él?

Fabio Sebastián Cruz:

Aprendí que un ser humano puede vivir en Gracia.

No como un concepto teológico abstracto, sino como una realidad concreta.

Las dos enseñanzas que más resuenan en mi memoria son:

"Ámalos, hagan lo que hagan."

Y:

"Si no sabes qué hacer, espera y no hagas nada."

Con los años descubrí la profundidad de ambas enseñanzas.

Fernando Borelli:

Si alguien te preguntara quién fue realmente Joel Love, ¿qué responderías?

Fabio Sebastián Cruz:

Mi respuesta sería simple.

Joel Love fue el más alto iniciado en cristianismo esotérico que he conocido.

Y también la persona más christlike que he conocido.

Fernando Borelli:

Finalmente, ¿qué legado dejó para las futuras generaciones?

Fabio Sebastián Cruz:

Joel solía decir:

"Realizar la Gran Obra es obtener la libertad."

Durante años escuché esa frase.

Pero lo extraordinario es que en él vi que era verdadera.

Vi a una persona libre del resentimiento.

Libre del miedo.

Libre de la necesidad de reconocimiento.

Libre incluso del temor a la muerte.

Por eso su enseñanza más profunda no fue algo que dijo, sino algo que fue.

Si las generaciones futuras recuerdan una sola cosa de Joel Love, me gustaría que recordaran esto:

Que la libertad espiritual existe.

Que la Gracia es real.

Y que el amor incondicional tiene el poder de transformar completamente una vida humana.

viernes, 12 de junio de 2026

Entrevista a Fabio Sebastián Cruz por el próximo lanzamiento de "Confesiones de un Demonio", 3a Edición. Por Juan Ignacio Giorgio.


Juan Ignacio Giorgio conversa con Fabio Sebastián Cruz sobre el lanzamiento de Confesiones de un Demonio. Palabras de Eshú (Tercera Edición)

Lanzamiento oficial: 24 de junio de 2026 – Hécate Ediciones

Juan Ignacio Giorgio: Fabio, en pocos días se lanza la tercera edición de Confesiones de un Demonio. Palabras de Eshú. ¿Qué significa para ti llegar a una nueva edición de esta obra?

Fabio Sebastián Cruz: Es una enorme alegría. Cuando comencé a escribir este libro jamás imaginé que alcanzaría una tercera edición. Nació de años de observación, estudio y diálogo con una tradición espiritual muy rica, pero también muy incomprendida. Que el libro siga despertando interés demuestra que existe una necesidad genuina de comprender estos temas más allá de los prejuicios.

Juan Ignacio Giorgio: El título es provocador. Muchas personas podrían pensar que se trata de una obra sobre demonología o satanismo. ¿Qué encontrarán realmente los lectores?

Fabio Sebastián Cruz: Precisamente el libro busca cuestionar esas asociaciones automáticas. La palabra "demonio" se utiliza aquí en un sentido mucho más antiguo, relacionado con el concepto griego de daimon, entendido como espíritu guía o intermediario. A lo largo de la obra, Eshú explica que las denominaciones religiosas suelen ocultar significados mucho más profundos que los que la cultura popular les atribuye. El lector encontrará una reflexión filosófica, espiritual y simbólica sobre la existencia humana.

Juan Ignacio Giorgio: Eshú aparece como protagonista y narrador. ¿Quién es Eshú en tu interpretación?

Fabio Sebastián Cruz: Eshú es una figura central en las tradiciones yoruba y afroamericanas. Es el señor de los caminos, de las encrucijadas, del movimiento y de la comunicación entre los mundos. Durante siglos fue demonizado por interpretaciones externas a su contexto cultural. En el libro intento mostrar otra faceta: la del maestro, el provocador filosófico, el que desafía nuestras certezas para obligarnos a crecer.

Juan Ignacio Giorgio: Uno de los aspectos más llamativos es la mezcla entre espiritualidad afroamericana, hermetismo, cábala, psicología y filosofía. ¿Fue una decisión consciente?

Fabio Sebastián Cruz: Absolutamente. Mi experiencia me llevó a descubrir que las grandes tradiciones espirituales dialogan entre sí. El libro no pretende imponer una doctrina, sino mostrar puentes. Hay referencias a Carl Jung, al simbolismo hermético, a la alquimia, a la tradición cabalística y a los cultos afroamericanos. Mi intención fue presentar una visión integradora de la experiencia espiritual.

Juan Ignacio Giorgio: El texto insiste mucho en la idea de la transformación personal.

Fabio Sebastián Cruz: Porque considero que ese es el núcleo de toda búsqueda auténtica. Eshú aparece constantemente como una fuerza que impulsa el cambio. No busca que el ser humano dependa de él, sino que descubra sus propias capacidades. En el fondo, el libro habla de evolución interior, de responsabilidad personal y de la conquista de la propia luz.

Juan Ignacio Giorgio: ¿Por qué crees que la figura de Eshú sigue generando tanta controversia?

Fabio Sebastián Cruz: Porque representa el movimiento y el cuestionamiento. Las sociedades suelen sentirse cómodas con las certezas, pero Eshú nos coloca en una encrucijada permanente. Nos obliga a preguntarnos quiénes somos, qué creemos y por qué lo creemos. Es una figura incómoda para cualquier dogmatismo.

Juan Ignacio Giorgio: Después de tres ediciones, ¿ha cambiado tu visión del libro?

Fabio Sebastián Cruz: Sí y no. El mensaje esencial sigue siendo el mismo. Sin embargo, cada vez descubro nuevos significados en sus páginas. Creo que ocurre porque la obra no habla solamente de una religión específica, sino de experiencias humanas universales: la búsqueda de sentido, el sufrimiento, la esperanza, la muerte, la libertad y la trascendencia.

Juan Ignacio Giorgio: ¿A qué tipo de lector está dirigida esta nueva edición?

Fabio Sebastián Cruz: A cualquier persona con inquietudes espirituales o filosóficas. No es necesario pertenecer a ninguna religión para disfrutarlo. De hecho, muchos lectores que no tienen contacto con los cultos afroamericanos encuentran en el libro reflexiones profundamente humanas. Es una invitación al diálogo, no a la conversión.

Juan Ignacio Giorgio: Para finalizar, ¿qué esperas que ocurra cuando alguien cierre la última página?

Fabio Sebastián Cruz: Espero que tenga más preguntas que respuestas. Si el lector termina el libro cuestionándose a sí mismo, observando la vida desde una perspectiva más amplia y comprendiendo que la búsqueda espiritual es un camino personal, entonces la obra habrá cumplido su propósito.

Juan Ignacio Giorgio: Fabio Sebastián Cruz, muchas gracias por esta conversación. Recordamos a nuestros lectores que Confesiones de un Demonio. Palabras de Eshú tendrá su lanzamiento oficial en su Tercera Edición el próximo 24 de junio de 2026, bajo el sello de Hécate Ediciones.

Fabio Sebastián Cruz: Gracias a ti, Juan Ignacio. Y a todos los lectores, los espero en esta nueva travesía por las encrucijadas de Eshú. Guarda e passa... y continúa el camino.

Entrevista por el lanzamiento de "Misa Veterocatólica" de Tadeus I°. Por Fernando Borelli.

Entrevista de Lanzamiento

Misa Veterocatólica y Ritual de Ordenaciones

Hécate Editorial - Montevideo. 

Fernando Borelli: Buenas tardes. Nos encontramos hoy con el escritor e investigador Fabio Sebastián Cruz, con motivo del lanzamiento de su más reciente obra, Misa Veterocatólica y Ritual de Ordenaciones, publicada por Hécate Editorial. Fabio, gracias por acompañarnos.

Fabio Sebastián Cruz: Gracias a ti, Fernando. Es una alegría presentar esta obra que representa años de trabajo, investigación y práctica dentro de una tradición espiritual que considero valiosa para nuestro tiempo.


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Fernando Borelli: Lo primero que llama la atención es que el libro está dedicado a la memoria de San Joel Love. ¿Quién fue realmente este personaje?

Fabio Sebastián Cruz: San Joel Love fue un obispo, místico y reformador espiritual norteamericano que dedicó gran parte de su vida a la búsqueda de una expresión más profunda y universal del cristianismo. Su labor estuvo marcada por la integración entre la tradición apostólica, la experiencia mística y la búsqueda de la sabiduría espiritual. Para muchos, fue una figura adelantada a su tiempo.


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Fernando Borelli: ¿Por qué dedicarle precisamente esta edición?

Fabio Sebastián Cruz: Porque gran parte de la inspiración que dio origen a la Iglesia Veterocatólica Apostólica del Río de la Plata proviene de corrientes espirituales vinculadas a la tradición independiente que él ayudó a consolidar. Su ejemplo nos recuerda que la fe no debe ser una prisión dogmática sino una vía de transformación interior.


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Fernando Borelli: El libro no parece ser únicamente un misal.

Fabio Sebastián Cruz: Exactamente. Es mucho más que eso. Contiene la liturgia completa de la Misa Veterocatólica, rituales de ordenación, plegarias, instrucciones ceremoniales y enseñanzas doctrinales. Es un documento de trabajo para clérigos, pero también una obra de estudio para investigadores de la historia religiosa, el esoterismo cristiano y las tradiciones iniciáticas.


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Fernando Borelli: Encontramos en sus páginas referencias a los Apóstoles, los Evangelistas, los Ángeles e incluso a figuras como Santa Hypatia, San Francisco de Asís y San Joel Love. ¿Cuál es el mensaje detrás de esta amplitud?

Fabio Sebastián Cruz: El mensaje es que la Verdad puede manifestarse a través de muchas expresiones de la sabiduría. El texto busca recuperar una visión tradicional del cristianismo donde la santidad se reconoce por los frutos espirituales y no únicamente por la pertenencia institucional. Por eso encontramos una espiritualidad amplia, profundamente cristiana y al mismo tiempo abierta a la búsqueda interior.


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Fernando Borelli: Hay un pasaje particularmente interesante donde se invoca la intercesión de San Joel Love para alcanzar la "Verdadera Iniciación". ¿Qué significa eso?

Fabio Sebastián Cruz: Significa que la verdadera transformación no ocurre mediante títulos o ceremonias externas. La iniciación auténtica es un proceso interior. Es el despertar progresivo de la conciencia, la purificación del alma y el acercamiento a Dios mediante el amor, el conocimiento y el servicio. En ese sentido, San Joel Love es presentado como un modelo de vida espiritual.


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Fernando Borelli: ¿Qué encontrará el lector común en esta obra?

Fabio Sebastián Cruz: Encontrará una liturgia rica en simbolismo, plegarias profundamente inspiradoras y una visión espiritual centrada en la reintegración del ser humano con lo divino. Aunque fue concebida para uso eclesiástico, muchas personas podrán hallar en ella una fuente de meditación y reflexión.


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Fernando Borelli: ¿Qué distingue a esta edición publicada por Hécate Editorial?

Fabio Sebastián Cruz: Como todas las publicaciones de Hécate Editorial, se trata de una edición artesanal, revisada y ampliada. Hemos procurado respetar la tradición original, mejorar la presentación y ofrecer una obra duradera para estudiosos, sacerdotes y buscadores espirituales.


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Fernando Borelli: Para finalizar, ¿qué le dirías a quienes están viendo esta entrevista?

Fabio Sebastián Cruz: Les diría que este libro no pretende convencer a nadie de nada. Pretende invitar al lector a una experiencia. A redescubrir la dimensión sagrada de la existencia y a recordar que, como enseñaba San Joel Love, la verdadera autoridad espiritual nace del servicio, la humildad y el amor.


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Fernando Borelli: Fabio Sebastián Cruz, autor de Misa Veterocatólica y Ritual de Ordenaciones, muchas gracias por esta conversación.

Fabio Sebastián Cruz: Gracias a ti, Fernando, y gracias a todos los lectores que acompañan este nuevo lanzamiento de Hécate Editorial.

Fernando Borelli: Amigos, el libro ya se encuentra disponible. Hasta la próxima entrevista.
                   San Joel Love

PREVENTA EXCLUSIVA - CONFESIONES DE UN DEMONIO


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martes, 9 de junio de 2026

Sociedade Segreda Corrente de Ferro.

Entrevista a Fabio Sebastián Cruz sobre la Sociedade Corrente de Ferro. Por Juan Ignacio Giorgio.

  
Entrevista a Fabio Sebastián Cruz sobre la Sociedade Corrente de Ferro. 

Por Juan Ignacio Giorgio

Juan Ignacio Giorgio: Fabio, muchas personas han oído hablar de la Sociedade Corrente de Ferro, pero no siempre comprenden exactamente qué es. ¿Cómo la definirías?

Fabio Sebastián Cruz: La Sociedade Corrente de Ferro es una vía iniciática de Kimbanda Gnóstica. Pero decir solamente eso sería insuficiente. Se trata de una propuesta destinada a reconciliar diversas corrientes de los Misterios: la tradición afroamericana, la Gnosis, la Cábala, la magia occidental y la experiencia espiritual directa. No nació para crear una nueva religión, sino para ofrecer un sendero de transformación interior.


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Juan Ignacio Giorgio: El nombre siempre llama la atención. Muchos traducen corrente como corriente espiritual.

Fabio Sebastián Cruz: Es una traducción posible, pero incompleta. En portugués, corrente significa principalmente cadena. Por eso, cuando hablamos de la Sociedade Corrente de Ferro, estamos hablando de una Cadena de Hierro.

La imagen es muy importante. Una cadena está formada por eslabones. Cada iniciado es un eslabón que recibe algo de quienes le precedieron y tiene la responsabilidad de transmitirlo a quienes vendrán después. La tradición no pertenece a nadie; atraviesa a las personas.


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Juan Ignacio Giorgio: Entonces el símbolo central es la transmisión.

Fabio Sebastián Cruz: Exactamente. El hierro simboliza fortaleza, permanencia y disciplina. La cadena simboliza continuidad. Una cadena de hierro no se rompe fácilmente porque cada eslabón sostiene a los demás. Del mismo modo, una corriente iniciática auténtica sobrevive a las generaciones porque existe una transmisión viva.

Pero existe también un segundo significado. Una cadena conduce una fuerza. Así como la electricidad necesita un conductor, la influencia espiritual necesita una cadena iniciática para transmitirse. La Corrente de Ferro es simultáneamente una cadena y una corriente de poder espiritual.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Cuándo comenzó a tomar forma esta idea?

Fabio Sebastián Cruz: La formulación concreta de la Sociedade Corrente de Ferro comenzó a cristalizarse entre 2012 y 2013. Durante ese período recibí el estímulo y la orientación de mis maestros dentro de las corrientes gnósticas afro-atlantes. Particularmente, Michael Bertiaux me pidió que desarrollara una aproximación iniciática capaz de vincular la Kimbanda con las corrientes gnósticas occidentales.

No se trataba de inventar algo nuevo, sino de continuar una obra que ya estaba implícita en determinadas corrientes del Vudú Gnóstico y de los Misterios afroamericanos.


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Juan Ignacio Giorgio: En tus escritos aparecen frecuentemente los nombres de Michael Bertiaux y de Lucien François Jean Maine.

Fabio Sebastián Cruz: Porque ambos son fundamentales para comprender el contexto de esta obra. Lucien François Jean Maine fue el gran fundador y custodio de las corrientes del Vudú Gnóstico. Bertiaux fue quien las desarrolló y proyectó hacia nuevas posibilidades. La Sociedade Corrente de Ferro procura continuar esa línea de trabajo utilizando como vehículo principal la Kimbanda.

No pretendemos copiar modelos anteriores, sino expresar los mismos principios a través de un lenguaje iniciático propio.


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Juan Ignacio Giorgio: Algunos críticos consideran que eso implica un fuerte sincretismo.

Fabio Sebastián Cruz: Sólo si se observa superficialmente. Si uno estudia las tradiciones iniciáticas descubre principios comunes detrás de símbolos diferentes. No estamos mezclando elementos arbitrariamente. Estamos buscando la unidad subyacente que conecta diversas expresiones de los Misterios.

La verdad espiritual es una. Lo que cambia son los idiomas simbólicos mediante los cuales se expresa.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Qué papel ocupa Eshú dentro de esta visión?

Fabio Sebastián Cruz: Eshú es el gran mediador. Es quien abre y cierra caminos. Es el señor de las encrucijadas. Pero también es el maestro de las paradojas.

Muchas personas buscan respuestas definitivas. Eshú suele entregar preguntas más profundas. Obliga al buscador a abandonar sus certezas y a crecer espiritualmente.


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Juan Ignacio Giorgio: En algunos capítulos llegas a comparar a Eshú con el Daimon de los antiguos griegos.

Fabio Sebastián Cruz: Porque existe una analogía muy interesante. El Daimon era comprendido como un espíritu guía, un intermediario entre el hombre y lo divino. Salvando las diferencias culturales, Eshú también cumple una función semejante. Cuando dejamos atrás las caricaturas y los prejuicios aparece una comprensión mucho más rica de su naturaleza iniciática.


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Juan Ignacio Giorgio: Hablemos de los grados de la Sociedade. Actualmente existen tres. ¿Qué representan?

Fabio Sebastián Cruz: Los grados representan etapas del vínculo con la Cadena de Hierro. No son títulos honoríficos ni rangos de poder. Son responsabilidades.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Qué significa el primer grado?

Fabio Sebastián Cruz: El grado de Cruzado da Kimbanda representa el ingreso consciente a la Cadena. El iniciado aprende a establecer contacto con las jerarquías espirituales, con el Mandala Esotérico de la Sociedade y con la corriente iniciática propiamente dicha.

Es el momento en que alguien deja de ser un observador y se convierte en participante.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Y el segundo grado?

Fabio Sebastián Cruz: El grado de Escolhido de Elegbara representa una profundización. El iniciado deja de apoyarse exclusivamente en estructuras externas y comienza a caminar con autonomía espiritual. Elegbara es el señor de las aperturas y de las encrucijadas. Ser escogido por él implica asumir una responsabilidad interior mucho mayor.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Qué ocurre en el tercer grado?

Fabio Sebastián Cruz: El grado de Tatetu o Mametu da Sociedade Corrente de Ferro es el grado de la transmisión. El iniciado deja de preocuparse solamente por sí mismo y se convierte en custodio de la cadena. Su tarea es preservar, transmitir y expandir la obra recibida.


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Juan Ignacio Giorgio: Entonces los tres grados podrían resumirse en tres verbos.

Fabio Sebastián Cruz: Exactamente: recibir, transformar y transmitir.

El Cruzado recibe.

El Escolhido transforma.

El Tatetu transmite.

Toda cadena iniciática necesita de esas tres funciones para permanecer viva.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Quién fue el primer Tatetu de la Sociedade?

Fabio Sebastián Cruz: El primer Tatetu consagrado de la Sociedade Corrente de Ferro fue Joel Duez. Su consagración tuvo un profundo significado simbólico e iniciático, porque marcó el momento en que la Cadena de Hierro dejó de ser solamente una experiencia personal para convertirse en una verdadera línea de transmisión.

Toda tradición necesita llegar a ese punto: cuando la enseñanza comienza a vivir más allá de su fundador.


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Juan Ignacio Giorgio: Durante muchos años la Sociedade Corrente de Ferro fue conocida únicamente por un círculo reducido de iniciados. ¿Por qué?

Fabio Sebastián Cruz: Porque las tradiciones iniciáticas suelen desarrollarse primero en silencio. Antes de escribir un sistema, hay que vivirlo. Antes de transmitir una enseñanza, hay que comprobarla.

Durante años la Sociedade existió como una realidad operativa, una cadena de transmisión y una experiencia espiritual compartida por sus miembros, pero sin una exposición pública formal.


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Juan Ignacio Giorgio: Sin embargo, eso cambió recientemente.

Fabio Sebastián Cruz: Así es. Por primera vez la existencia de la Sociedade Corrente de Ferro es presentada públicamente de manera explícita en la tercera edición de Confesiones de un Demonio.

Consideré que había llegado el momento adecuado para dejar constancia escrita de una parte de esta historia, de sus principios y de su orientación iniciática. No se trata de revelar aquello que pertenece al ámbito de la experiencia personal o ritual, sino de ofrecer un testimonio histórico sobre la existencia de la Cadena de Hierro y sobre la obra desarrollada durante todos estos años.


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Juan Ignacio Giorgio: Entonces la tercera edición de Confesiones de un Demonio constituye un hito dentro de la historia de la Sociedade.

Fabio Sebastián Cruz: Sin duda. Podría decirse que marca el paso de una existencia reservada a la cadena interna hacia una presencia pública documentada. La Sociedade ya existía, trabajaba y transmitía; lo que cambia es que ahora su existencia queda registrada para futuras generaciones.


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Juan Ignacio Giorgio: Algunos observan paralelismos con la Masonería, el Martinismo o ciertas órdenes gnósticas.

Fabio Sebastián Cruz: No me sorprende. La idea de una cadena iniciática aparece en muchas tradiciones. En la Masonería existe la Cadena de Unión. En el Martinismo existe la transmisión iniciática. En las corrientes gnósticas encontramos sucesiones espirituales semejantes.

Son lenguajes distintos para expresar una misma realidad: nadie se inicia verdaderamente solo.


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Juan Ignacio Giorgio: Después de más de una década de trabajo, ¿cómo definirías hoy la misión de la Sociedade Corrente de Ferro?

Fabio Sebastián Cruz: Mantener viva una cadena de transmisión espiritual que una los Misterios afroamericanos y occidentales sin perder la autenticidad de ninguno de ellos. Crear puentes donde antes existían fronteras. Ofrecer una vía de transformación basada en la experiencia directa y no en el dogma.

La Sociedade no existe para multiplicar organizaciones. Existe para formar seres humanos capaces de vivir conscientemente los Misterios.


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Juan Ignacio Giorgio: Para terminar, ¿qué le dirías a quien se acerca por primera vez a la Cadena de Hierro?

Fabio Sebastián Cruz: Que estudie, practique y experimente. Que no acepte nada únicamente por autoridad. La verdadera iniciación no consiste en creer; consiste en transformarse.

La Cadena de Hierro no necesita admiradores.

Necesita eslabones.

Y cada buscador debe descubrir por sí mismo si está dispuesto a convertirse en uno de ellos.