martes, 19 de mayo de 2026

Entrevista al Gran Copto Fabio Sebastián Cruz 33°90° 99°: la "regularidad" de la masonería "regular".


Juan Ignacio Giorgio entrevista al Gran Hierophante Fabio Sebastián Cruz sobre la regularidad de las Obediencias y Ritos Masonicos. 19 de mayo de 2026.

Juan Ignacio Giorgio:
Muy buenas noches. Hoy tenemos una entrevista verdaderamente excepcional debido al tema que vamos a tratar con el Gran Hierophante de la Masonería Egipcia, una figura profundamente vinculada al estudio de la tradición iniciática, la masonería operativa y los orígenes ocultos de la masonería moderna. Gran Hierophante, gracias por recibirnos.

Fabio Sebastián Cruz:
Gracias a usted, Juan Ignacio. Siempre es importante abrir espacios para reflexionar seriamente sobre la historia iniciática, porque muchas veces la masonería moderna se estudia desde una perspectiva superficial o puramente institucional, olvidando sus raíces tradicionales y operativas.

Juan Ignacio Giorgio:
Precisamente quería comenzar por ahí. Existe una idea muy difundida de que la masonería moderna nace oficialmente en 1717 con la creación de la Gran Logia de Londres por James Anderson y Jean-Théophile Désaguliers. Sin embargo, usted sostiene que existen serias dudas sobre la regularidad de ese origen.

Fabio Sebastián Cruz:
Así es. Cuando uno examina profundamente las fuentes históricas y los trabajos de investigadores como Clement Edwin Stretton o Thomas Carr, descubre que la fundación de la Gran Logia de Londres no fue necesariamente regular desde el punto de vista iniciático y operativo.

Debemos entender algo fundamental: la masonería operativa medieval poseía una transmisión ritual concreta, ligada al oficio, al trabajo de construcción y a una cadena iniciática real. No cualquiera podía simplemente proclamarse masón. Existían tiempos, grados, obligaciones y una estructura tradicional muy rigurosa.

El problema es que James Anderson aparece históricamente como una figura bastante ambigua. Sabemos que era escocés, nacido en Aberdeen, bautizado en 1679, formado en el Mariscal College y posteriormente ministro presbiteriano en Londres. Pero jamás se pudo demostrar documentalmente dónde ni cuándo recibió una iniciación masónica operativa auténtica.

Juan Ignacio Giorgio:
Eso es extraordinario. ¿Está diciendo que posiblemente Anderson nunca fue masón en el sentido tradicional?

Fabio Sebastián Cruz:
Exactamente. Esa es la cuestión central. Anderson aparece primero como Capellán de logia, tanto en Escocia como luego en Londres, particularmente vinculado a la logia de San Pablo, relacionada con la reconstrucción de la catedral después del incendio de 1666 bajo la dirección de sir Christopher Wren.

Ahora bien: dentro de la masonería operativa, el médico y el capellán de logia no necesariamente eran iniciados ritualísticamente. Se les exigía discreción y colaboración funcional, pero no obligatoriamente pasar por los grados de Aprendiz y Compañero.

Por eso muchos investigadores sostienen que Anderson nunca recibió realmente la iniciación ritual completa.

Juan Ignacio Giorgio:
Y, sin embargo, terminó redactando las célebres Constituciones de Anderson.

Fabio Sebastián Cruz:
Correcto. Y eso también resulta revelador. Anderson comenzó a recopilar antiguos manuscritos operativos mucho antes de 1721. Tuvo que reunir documentos antiquísimos, traducirlos y reinterpretarlos. Todo esto demuestra un proyecto cuidadosamente preparado.

Pero lo verdaderamente polémico ocurre entre 1714 y 1715. Anderson comienza a realizar reuniones privadas en Londres donde curiosamente no admitía masones operativos auténticos. Sólo ingresaban gentlemen, intelectuales y personajes cercanos al poder político y religioso.

Allí aparecen figuras como Georges Payne, Anthony Sayer, el duque de Montagu y especialmente Jean-Théophile Désaguliers.

Juan Ignacio Giorgio:
Hablemos de Désaguliers, porque parece una figura aún más importante de lo que normalmente se cree.

Fabio Sebastián Cruz:
Sin duda. En mi opinión, y en la de varios investigadores serios, Désaguliers fue el verdadero cerebro detrás de la transformación de la masonería.

Era hijo de protestantes franceses huidos tras la revocación del Edicto de Nantes. Su padre lo escondió literalmente dentro de un tonel para escapar de Francia. Luego estudió en Oxford, ingresó en la Royal Society y trabajó junto a Isaac Newton.

Era un hombre brillantísimo: científico, filósofo experimental, divulgador de las teorías newtonianas y además extremadamente cercano a la Casa de Hannover.

Lo interesante es que tampoco hay pruebas sólidas de que hubiera recibido iniciación operativa tradicional. Todo indica que actuaba igualmente como Capellán de logia.

Juan Ignacio Giorgio:
Entonces, ¿qué ocurrió realmente?

Fabio Sebastián Cruz:
Lo que ocurrió fue una transición radical: el paso de la masonería operativa a la especulativa.

Y aquí debemos comprender algo doloroso desde el punto de vista tradicional: esa transición implicó una pérdida espiritual enorme. La antigua masonería operativa preservaba secretos de oficio, geometría sagrada, simbolismo constructivo y una auténtica transmisión esotérica.

Cuando el oficio desaparece y la masonería se vuelve principalmente filosófica, política e intelectual, gran parte de esa dimensión iniciática se diluye.

Stretton y Carr afirman incluso que las autoridades operativas declararon ilegales a Anderson y a sus seguidores porque iniciaban profanos sin autoridad legítima y sin poseer ellos mismos transmisión válida.

Juan Ignacio Giorgio:
¿Y cuál fue el papel de sir Christopher Wren en todo esto?

Fabio Sebastián Cruz:
Fundamental. Wren era probablemente el último gran representante visible de la tradición operativa inglesa. Arquitecto genial, constructor de la nueva catedral de San Pablo, presidente de la Royal Society y Gran Maestre de la antigua fraternidad operativa.

Wren se negó a reconocer a Anderson y Désaguliers. Eso es decisivo.

De hecho, cuando ellos constituyen su nueva Gran Logia, la antigua tradición de York reacciona inmediatamente creando la Gran Logia de Toda Inglaterra como respuesta.

Estamos viendo un auténtico conflicto de legitimidades iniciáticas.

Juan Ignacio Giorgio:
También existen acusaciones muy fuertes contra Anderson respecto a modificaciones rituales.

Fabio Sebastián Cruz:
Sí. Se le acusó de alterar profundamente la tradición operativa:

- Reducir los antiguos siete grados a sólo Aprendiz y Compañero.
- Acortar drásticamente los tiempos iniciáticos.
- Cambiar la orientación simbólica del Maestro de Logia.
- Introducir el grado de Maestro Masón y el drama de Hiram.
- Crear nuevos grados artificiales.

Algunos tradicionalistas llegaron a considerar que el ritual hirámico introducía elementos de necromancia o magia ritual ajenos a la tradición original.

Juan Ignacio Giorgio:
Eso cambia completamente la visión clásica de la historia masónica.

Fabio Sebastián Cruz:
Porque la historia oficial suele ser una simplificación. Cuando uno estudia profundamente descubre tensiones políticas, religiosas y hasta geopolíticas.

No olvidemos que Désaguliers estaba íntimamente vinculado a los intereses hannoverianos y protestantes. Incluso sus viajes a Francia, particularmente a Burdeos en 1742, parecen haber tenido finalidades políticas y jacobitas además de masónicas.

Muchas logias de la época estaban ligadas a regimientos estuardistas exiliados y funcionaban como redes de influencia internacional.

Juan Ignacio Giorgio:
También resulta interesante la dimensión religiosa de las Constituciones de Anderson.

Fabio Sebastián Cruz:
Claro. Allí aparece una ruptura fundamental.

La masonería operativa era profundamente cristiana. En cambio, las Constituciones introducen una idea universalista y casi agnóstica de religión mínima común.

Eso permitió el ingreso de judíos, librepensadores y personas de distintas confesiones, algo que antes hubiese sido prácticamente imposible dentro de las antiguas logias operativas.

Esa apertura universalista transformó completamente la naturaleza de la institución.

Juan Ignacio Giorgio:
Gran Hierophante, después de tantos años de investigación, y como Profesor de Historia ¿cuál es su conclusión personal sobre Anderson y Désaguliers?

Fabio Sebastián Cruz:
Que fueron extraordinariamente inteligentes y eficaces, pero también profundamente revolucionarios respecto a la tradición original.

No destruyeron la masonería: la reinventaron.

Crearon una estructura adaptable al mundo moderno, compatible con la Ilustración, la ciencia experimental y los nuevos movimientos filosóficos europeos. Pero el precio de esa transformación fue la pérdida de gran parte de la antigua dimensión operativa y esotérica medieval.

Por eso hoy resulta indispensable estudiar las viejas filiaciones, los antiguos deberes, los gremios y el compagnonnage europeo. Allí sobreviven fragmentos de una tradición mucho más antigua que la masonería especulativa moderna.

Juan Ignacio Giorgio:
Gran Hierophante , ha sido una conversación extraordinaria. Gracias por compartir esta mirada tan profunda y poco conocida sobre los orígenes de la masonería moderna.

Fabio Sebastián Cruz:
Gracias a usted, Juan Ignacio. La búsqueda de la verdad histórica también forma parte del camino iniciático.



sábado, 25 de abril de 2026

Entrevista sobre la legitimidad del Linaje. by Juan Ignacio Giorgio


Entrevistador (Juan Ignacio Giorgio):
Gran Hierofante, en los últimos tiempos han surgido críticas y cuestionamientos hacia su organización. ¿Cómo responde usted a estas acusaciones?

Fabio Sebastián Cruz:
Vivimos en una era profundamente marcada por la globalización de la información y la comunicación. En ese contexto, la libertad de expresión debe ser defendida sin ambigüedades. Cada individuo tiene derecho a manifestar lo que piensa, y ese principio no está en discusión. Ahora bien, esa libertad también exige responsabilidad. Lo que suele omitirse —curiosamente por parte de quienes más nos critican— es un hecho fundamental: nuestra consagración fue legítima, personal y conforme a la tradición. Fuimos investidos directamente por el XII° Gran Hierofante Mundial del Rito, en Santiago de Chile, en noviembre de 2011. Ese dato, que no es menor, rara vez es mencionado.

Juan Ignacio Giorgio:
Algunos señalan que ustedes han construido una legitimidad dudosa o incluso ficticia. ¿Qué tiene para decir al respecto?

Fabio Sebastián Cruz:
Es una acusación sin sustento. Nosotros no hemos necesitado jamás inventar filiaciones ni títulos. No tendría sentido hacerlo cuando hemos sido reconocidos por una autoridad espiritual que representa la continuidad legítima del linaje de Robert Ambelain. Fue precisamente esa autoridad la que nos introdujo en los Grados Sublimes del Rito. Además, nuestras ordenaciones como Obispos Gnósticos se realizaron dentro de sucesiones apostólicas ampliamente reconocidas.

Juan Ignacio Giorgio:
¿Puede mencionar si esas transmisiones han sido validadas por otras figuras relevantes dentro del ámbito esotérico?

Fabio Sebastián Cruz:
Por supuesto. Estas transmisiones fueron oportunamente reconocidas por personalidades como Joël Duez y posteriormente por Michael Bertiaux. No estamos hablando de legitimaciones aisladas o débiles, sino de un reconocimiento sólido dentro de ciertos círculos iniciáticos. Esto refuerza aún más la validez de nuestro camino y de nuestra estructura.

Juan Ignacio Giorgio:
Finalmente, ¿cómo interpreta usted la persistencia de estas críticas?

Fabio Sebastián Cruz:
Es sencillo: hay quienes verdaderamente buscan informar y contribuir al conocimiento, y hay quienes prefieren sembrar dudas o desinformación. Esa elección no dice nada sobre nosotros, pero sí revela mucho sobre ellos. Nosotros seguimos trabajando con coherencia, dentro de la tradición y con plena conciencia de nuestra legitimidad.

(C) - Abril 2026. Juan Ignacio Giorgio.

La ROSE CROIX D'ORIENT EN URUGUAY

 

 


  
Grados:

I° - Aspirante.
II° - Discípulo.
III°  - Maestro de J.'. & B.'.
IV° - Maestro Apóstol.
V° - Maestro Sanador.
VI° - Maestro.
VII° - Rosacruz de Oriente.
 
Linaje Ambelain - Mauer 

EL LINAJE DE ROBERT AMBELAIN EN URUGUAY

 

 

 
En noviembre de 2011, Michel Gaudart de Soulages eleva a los Grados 66°-90° 95° al Muy Sublime Hermano Fabio Sebastián Cruz.
 

 
Robert Ambelain. (n. 2 de Septiembre de 1907 en París, Francia - ib 27 de Mayo de 1997). Fue un Gran Maestro Masón, escritor, historiador y miembros de las sociedades Gens de Lettres y Association des Écrivans de Langue Francaise "Mer-Outre-mer", de la Academia Nacional francesa de Historia, de la Academia de Ciencias de Roma (sección literaria). Autor de cuarenta y dos obras, publicadas entre 1936 y 1985. Dedicado a temas esotéricos e historia de las religiones. Conocido en los círculos herméticos como "Doctor Aurífero".

Una de sus principales obras es: El secreto masónico; y otras como: Los Secretos de Israel, El Auténtico I Ching. También escribió sobre los orígenes del cristianismo, dónde destacan sus obras: Jesús o El Secreto Mortal de los Templarios; El Hombre que Creó a Jesucristo o la Vida Secreta de San Pablo; Los Secretos del Gólgota. En Los Arcanos Negros de Adolf Hitler, Ambelain trata sobre los aspectos esotéricos del nazismo, —otro de sus temas de interés y estudio—.
En 1923, —a la edad de 16 años—, Ambelain se unió a una Empresa llamada Five Lille, donde prestó servicios como Dibujante. Dotado de una curiosidad insaciable, asistió a las Bibliotecas nacionales y descubrió allí el arsenal literario de Fulcanelli, y centra su investigación en Martínez Pasqually, del Rito Masónico "Gran Elegido Cohen". —Este rito no es más que una rama muy ortodoxa de la "Verdadera Masonería"—. A este rito masónico elevado, Elús Cohen o Sacerdotes Elegidos del Universo, solamente podían ingresar aquellos masones de grado "Elús" y eran admitidos como "Elús Cohen". Pertenecieron también a esta orden, Jean Baptiste Willermoz y Louis Claude de Saint-Martin. Con una memoria prodigiosa, Ambelain también desarrolló pasión por la Astrología y, entre los 29 y 31 años, publica cuatro volúmenes sobre estas materias esotéricas.
Ambelain fue una de las figuras prominentes en el Renacimiento del ocultismo francés, y Espiritualidad, después de la Segunda Guerra Mundial. El escritor Prolífico Masón, y Martinista Ambelain, ha cubierto en sus escritos todos los temas tradicionales franceses del Esoterismo, Cristianismo esotérico, la Alquimia, la Astrología, la Magia Ritual, Teurgia y Masonería.

Participó en diversas organizaciones esotéricas occidentales como la Orden Cabalística de la Rosacruz, (O.K.R.C.), la Iglesia Gnóstica Apostólica, (L'Eglise Gnostique Apostolique, 1953). Soberano Gran Maestro de la Orden Martinista, de los Elus-Cohen 1943, y la Masonería, donde desempeñó el cargo de Gran Maestre mundial del Rito de Memphis y Mizraím, entre 1960 y 1985.
  
 
 

Como Gran Maestre Masón, luego de la división del Rito de Memphis y Mizraím, adhirió a la línea sucesoria de Constant Chevillón, y se auto-proclamó con el Grado 99. Se le critica haber emulado el alto Grado 99 de Armand Rombauts, a pesar que el mismo Chevillón, siempre se había opuesto a los grados más allá del 97, creados algunos años antes en Bélgica. El 1 de enero de 1985, Robert Ambelain Grado 99 transfirió su cargo de Gran Maestro "Ad Vitam" a Gérard Kloppel, que a partir de ese momento devino en nuevo Gran Maestre mundial 99.
 
 

Gérard Kloppel fue sucedido por el actual Gran Maestro Mundial del Linaje, Michel Gaudart de Soulages. 

En noviembre de 2011, el Gran Hierofante Michel Gaudart de Soulages eleva al Muy Sublime Hermano Fabio Sebastián Cruz a los Grados 66°-90° 95°, en un encuentro personal (Santiago de Chile). El Hermano Fabio Sebastián Cruz 33 66°-90° 95° 97°, es el actual Presidente del Soberano Santuario de Uruguay y Latinoamérica del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis -Misraïm, así como el Gran Hierofante de la Grande Orden Egipcia de los Ritos Unidos de Memphis y Misraïm.

Junto al Muy Sublime Hermano Pedro Jiménez (Oriente Eterno) fueron los primeros sudamericanos en ser recibidos a los Grados Sublimes, de manos de un Gran Hierofante Mundial en tierras americanas. 

Michel Gaudart de Soulages junto a Fabio Sebastián Cruz.
 


 

 

 

jueves, 23 de abril de 2026

El reto a la Masonería "Contrainiciática": Una entrevista sobre Misterios.

Una Entrevista al Gran Hierofante Fabio Sebastián Cruz.

Por Juan Ignacio Giorgio

Juan Ignacio Giorgio (JIG): Gran Hierofante, es un honor poder dialogar nuevamente con usted. Quisiera comenzar abordando un concepto que ha generado debate en diversos círculos: la llamada masonería contrainiciática. ¿Cómo la definiría?

Fabio Sebastián Cruz (FSC): El honor es compartido. Cuando hablamos de masonería contrainiciática nos referimos a una desviación del propósito esencial de la Orden. No es una “anti-masonería” en el sentido profano, sino una forma interna de degradación: estructuras, prácticas o corrientes que, bajo apariencia iniciática, conducen en realidad a la disolución del espíritu, a la pérdida de la verticalidad trascendente y al olvido de la función sagrada del iniciado.

JIG: Entonces, ¿se trata de una corrupción interna más que de una oposición externa?

FSC: Exactamente. Lo contrainiciático no siempre combate desde afuera; muchas veces se infiltra en el lenguaje, en los rituales vaciados de contenido, en la burocratización de los grados. Es el predominio de lo formal sobre lo esencial. Cuando el símbolo deja de ser vivido y pasa a ser meramente decorativo, ya estamos ante un proceso de inversión.

JIG: En ese contexto, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta la masonería esotérica hoy?

FSC: El mayor desafío es recuperar la experiencia real de la iniciación. Vivimos en una época donde el conocimiento se confunde con acumulación de información. La masonería esotérica no puede reducirse a estudios teóricos: exige transformación interior, disciplina y una auténtica vía operativa. Otro desafío es resistir la presión de la modernidad desacralizante, que tiende a diluir toda jerarquía espiritual.

JIG: Usted menciona la vía operativa. ¿Cómo se vincula esto con la masonería sacerdotal?

FSC: La masonería sacerdotal implica asumir que el iniciado no es solo un buscador, sino un mediador. Es alguien que trabaja activamente entre planos: lo visible y lo invisible, lo humano y lo divino. Esto requiere una restauración del sentido ritual como acto eficaz, no simbólico en el sentido débil, sino simbólico en su acepción fuerte: aquello que une y transforma.

JIG: ¿Diría que ese aspecto se ha perdido en muchas obediencias?

FSC: En gran medida, sí. Se ha sustituido la función sacerdotal por una función administrativa o social. Eso no es ilegítimo en sí mismo, pero es incompleto. Cuando se pierde la dimensión vertical, la masonería queda reducida a una fraternidad ética, lo cual es valioso, pero no es su núcleo más profundo.

JIG: ¿Y qué lugar ocupa la dimensión mágica dentro de este esquema?

FSC: La palabra “mágica” suele generar resistencias, pero en su sentido tradicional refiere al arte de operar conscientemente con las leyes sutiles. Toda verdadera iniciación tiene un componente mágico, porque implica transformación de estados del ser. La masonería magicka, si se la quiere llamar así, es aquella que no rehúye ese aspecto operativo, sino que lo integra con rigor, ética y conocimiento.

JIG: Algunos podrían interpretar esto como una deriva peligrosa o incluso desviada.

FSC: Lo sería si se abordara sin preparación o sin guía. Pero ignorarlo también es peligroso, porque deja al iniciado incompleto. El problema no es la magia, sino su banalización o su uso egocéntrico. En una vía auténtica, está subordinada a la realización espiritual, no al poder personal.

JIG: Volviendo al concepto inicial, ¿cómo puede un iniciado discernir entre lo iniciático y lo contrainiciático?

FSC: Hay varios criterios. El primero es la orientación: lo iniciático eleva, ordena y unifica; lo contrainiciático fragmenta, confunde y desvía. El segundo es la presencia de una transmisión viva: donde no hay transmisión, hay simulacro. Y el tercero es el efecto interior: una verdadera vía produce claridad, responsabilidad y transformación real, no solo entusiasmo pasajero.

JIG: Para cerrar, ¿qué mensaje daría a quienes buscan una masonería más profunda en estos tiempos?

FSC: Que no se conformen con la superficie, pero tampoco caigan en la ilusión de atajos. La verdadera iniciación es exigente, silenciosa y progresiva. Requiere fidelidad, discernimiento y trabajo constante. Y, sobre todo, recordar que la Orden no es un fin en sí mismo, sino un medio para la realización del ser.

JIG: Gran Hierofante, muchas gracias por esta conversación.

FSC: Gracias a usted. Que la luz interior guíe siempre la búsqueda.

miércoles, 22 de abril de 2026

Entre el mandil, el asson y la clochette: entrevista a Fabio Sebastián Cruz.


Por Juan Ignacio Giorgio

Juan Ignacio Giorgio (JIG): Gran Hierofante Cruz, gracias por conceder esta entrevista. Para comenzar, ¿cómo definiría usted la esencia de la Masonería Egipcia dentro del sistema de Memphis-Misraim?

Fabio Sebastián Cruz (FSC): Gracias a usted, Juan Ignacio. La Masonería Egipcia, especialmente en el contexto del Rito de Memphis-Misraim, es una vía iniciática profundamente simbólica que busca reconectar al individuo con las corrientes sapienciales más antiguas de la humanidad. No es “egipcia” en un sentido meramente histórico, sino espiritual: Egipto representa la matriz de los misterios, del conocimiento sagrado y de la transformación interior.

JIG: ¿Qué diferencia a Memphis-Misraim de otras corrientes masónicas?

FSC: Su amplitud iniciática y su profundidad esotérica. Es un rito que conserva elementos herméticos, gnósticos y alquímicos que en otras corrientes han sido atenuados o directamente excluidos. Aquí, el simbolismo no es solo decorativo: es operativo, transformador.

JIG: Entremos en un punto que genera bastante interés y también confusión: la llamada OTO Franco Haitiana. ¿Cuál es su verdadera naturaleza?

FSC: Es importante aclararlo con precisión. La OTO Franco Haitiana no es simplemente una rama de la Ordo Templi Orientis en el sentido más difundido, sino que constituye esencialmente una expresión de Memphis-Misraim adaptada al contexto haitiano. Esta línea fue recibida por Jean Maine a través de la transmisión de Papus, y posteriormente organizada en Haití con una estructura particular: una síntesis iniciática que adopta forma de iglesia gnóstico-vudúista.

JIG: ¿Iglesia gnóstico-vudúista? Eso suena bastante singular.

FSC: Lo es, pero tiene coherencia interna. En Haití, las tradiciones iniciáticas europeas no podían simplemente reproducirse sin transformación. Jean Maine comprendió que el lenguaje simbólico debía dialogar con la espiritualidad local. Así, el rito se integró con elementos del vudú, no como un sincretismo superficial, sino como una encarnación viva de los principios iniciáticos en ese contexto cultural.

JIG: Entonces, ¿podríamos decir que la OTO Franco Haitiana es Memphis-Misraim en clave haitiana?

FSC: Exactamente. Es una reformulación cultural y espiritual de la misma corriente, donde el eje iniciático permanece, pero su expresión ritual y simbólica adopta formas propias. Esto es algo que muchas veces se malinterpreta desde miradas más rígidas.

JIG: Algunos críticos podrían cuestionar la legitimidad de esa adaptación.

FSC: La legitimidad en estos casos no depende solo de la forma externa, sino de la continuidad iniciática y la profundidad del trabajo. Si hay transmisión real y coherencia doctrinal en lo esencial, las formas pueden variar. La tradición no es estática, es orgánica.

JIG: Pasemos ahora a la Masonería Egipcia de Bruselas en 1934. ¿Qué importancia tiene ese momento?

FSC: Es un punto clave en la historia moderna del rito. En Bruselas, en 1934, se intentó reorganizar y preservar la transmisión de Memphis-Misraim en Europa en un contexto muy delicado. Fue un esfuerzo por estructurar líneas que estaban dispersas, asegurando cierta continuidad antes de los grandes conflictos que vendrían.

JIG: ¿Esa reorganización sigue influyendo hoy?

FSC: Sí, en gran medida. Muchas estructuras actuales derivan directa o indirectamente de تلك iniciativas. Pero como toda tradición viva, ha seguido evolucionando. Lo importante es mantener el eje iniciático, no fosilizar las formas.

JIG: Para cerrar, ¿qué consejo le daría a alguien interesado en estas corrientes?

FSC: Que busque profundidad, no exotismo. Estas tradiciones no son objetos de curiosidad, sino caminos de transformación. Estudio, disciplina y discernimiento son fundamentales. Y sobre todo, comprender que la verdadera iniciación comienza en uno mismo.

JIG: Gran Hierofante Cruz, muchas gracias por esta claridad.

FSC: Gracias a usted, Juan Ignacio. Ha sido un gusto.

El Gran Hierofante Fabio Sebastián Cruz y la herencia de Memphis-Misraïm: tradición, legitimidad y relectura contemporánea.


Por Juan Ignacio Giorgio

En el entramado siempre cambiante de las corrientes espirituales contemporáneas, pocas figuras generan tanta atención como la del Gran Hierofante Fabio Sebastián Cruz. Su nombre no solo circula en ámbitos esotéricos actuales, sino que se inscribe —según sus seguidores— en una línea de transmisión iniciática que remite a uno de los sistemas más complejos y enigmáticos del esoterismo occidental: el Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Misraïm.

Este rito, surgido de la confluencia de tradiciones masónicas egipciacas y herméticas en el siglo XIX, ha sido históricamente objeto tanto de fascinación como de controversia. Su estructura, rica en grados y simbolismo, buscó desde sus orígenes una síntesis entre conocimiento iniciático, misticismo y filosofía. Sin embargo, uno de los momentos clave en su evolución fue la revisión eclesiástica de 1921, llevada a cabo por Lucien François Jean Maine, figura central en la reorganización doctrinal del rito.

La intervención de Maine no fue meramente administrativa. Supuso un intento de reordenar, depurar y dotar de coherencia interna a un sistema que, hasta entonces, había sufrido múltiples fragmentaciones. Su revisión introdujo una dimensión más claramente eclesiástica, reforzando la idea de una transmisión espiritual jerárquica y legitimada por linaje, algo que continúa siendo fundamental en los debates actuales sobre autenticidad iniciática.

Es precisamente en ese punto donde la figura de Fabio Sebastián Cruz adquiere relevancia particular. De acuerdo con su entorno y documentación que circula en ciertos círculos, Cruz sería heredero legítimo de esta línea, en virtud de una carta firmada por Mícharel Bertiaux, conocido por su propio trabajo en la integración de corrientes gnósticas, vudú esotérico y tradiciones de Memphis-Misraïm en el siglo XX.

La referencia a Bertiaux no es menor. Su reinterpretación del rito, especialmente en clave gnóstica y mágica, abrió nuevas posibilidades de lectura que hoy influyen en diversos grupos iniciáticos. En este contexto, la supuesta transmisión hacia Cruz no solo implicaría una continuidad formal, sino también una actualización del corpus simbólico y doctrinal heredado.

Cruz, en sus intervenciones públicas y escritos, parece asumir ese legado como una responsabilidad activa. No se limita a reivindicar una legitimidad histórica, sino que propone una relectura del rito adaptada a las inquietudes del presente: una espiritualidad que dialogue con la subjetividad contemporánea, pero sin perder el anclaje en una tradición estructurada.

No obstante, como ocurre con muchas líneas iniciáticas, la cuestión de la legitimidad sigue siendo objeto de debate. La existencia de múltiples ramas de Memphis-Misraïm, a menudo divergentes entre sí, hace difícil establecer criterios unívocos de autenticidad. En ese escenario, la figura de Cruz se sitúa en un terreno donde la autoridad simbólica y el reconocimiento comunitario juegan un papel tan importante como la documentación histórica.

Más allá de las discusiones internas, el caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta central: ¿qué significa hoy ser heredero de una tradición esotérica? ¿Es la continuidad documental suficiente, o es necesaria también una capacidad de reinterpretación que mantenga viva la práctica?

El Gran Hierofante Fabio Sebastián Cruz parece apostar por lo segundo. En su propuesta, el Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Misraïm no es una reliquia del pasado, sino un lenguaje en constante transformación. Y en esa tensión entre fidelidad y reinvención se juega, quizás, no solo su liderazgo, sino la vigencia misma de estas antiguas corrientes en el siglo XXI.

Desde RELIGARE, seguiremos observando este fenómeno con atención, conscientes de que, en el cruce entre historia, símbolo y experiencia, se delinean algunas de las formas más complejas —y fascinantes— de la espiritualidad contemporánea.

El autor entrevistando a Fabio. Sebastián Cruz en Montevideo, Uruguay (abril de 2026)