martes, 9 de junio de 2026

Entrevista a Fabio Sebastián Cruz sobre la Sociedade Corrente de Ferro. Por Juan Ignacio Giorgio.

  
Entrevista a Fabio Sebastián Cruz sobre la Sociedade Corrente de Ferro. 

Por Juan Ignacio Giorgio

Juan Ignacio Giorgio: Fabio, muchas personas han oído hablar de la Sociedade Corrente de Ferro, pero no siempre comprenden exactamente qué es. ¿Cómo la definirías?

Fabio Sebastián Cruz: La Sociedade Corrente de Ferro es una vía iniciática de Kimbanda Gnóstica. Pero decir solamente eso sería insuficiente. Se trata de una propuesta destinada a reconciliar diversas corrientes de los Misterios: la tradición afroamericana, la Gnosis, la Cábala, la magia occidental y la experiencia espiritual directa. No nació para crear una nueva religión, sino para ofrecer un sendero de transformación interior.


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Juan Ignacio Giorgio: El nombre siempre llama la atención. Muchos traducen corrente como corriente espiritual.

Fabio Sebastián Cruz: Es una traducción posible, pero incompleta. En portugués, corrente significa principalmente cadena. Por eso, cuando hablamos de la Sociedade Corrente de Ferro, estamos hablando de una Cadena de Hierro.

La imagen es muy importante. Una cadena está formada por eslabones. Cada iniciado es un eslabón que recibe algo de quienes le precedieron y tiene la responsabilidad de transmitirlo a quienes vendrán después. La tradición no pertenece a nadie; atraviesa a las personas.


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Juan Ignacio Giorgio: Entonces el símbolo central es la transmisión.

Fabio Sebastián Cruz: Exactamente. El hierro simboliza fortaleza, permanencia y disciplina. La cadena simboliza continuidad. Una cadena de hierro no se rompe fácilmente porque cada eslabón sostiene a los demás. Del mismo modo, una corriente iniciática auténtica sobrevive a las generaciones porque existe una transmisión viva.

Pero existe también un segundo significado. Una cadena conduce una fuerza. Así como la electricidad necesita un conductor, la influencia espiritual necesita una cadena iniciática para transmitirse. La Corrente de Ferro es simultáneamente una cadena y una corriente de poder espiritual.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Cuándo comenzó a tomar forma esta idea?

Fabio Sebastián Cruz: La formulación concreta de la Sociedade Corrente de Ferro comenzó a cristalizarse entre 2012 y 2013. Durante ese período recibí el estímulo y la orientación de mis maestros dentro de las corrientes gnósticas afro-atlantes. Particularmente, Michael Bertiaux me pidió que desarrollara una aproximación iniciática capaz de vincular la Kimbanda con las corrientes gnósticas occidentales.

No se trataba de inventar algo nuevo, sino de continuar una obra que ya estaba implícita en determinadas corrientes del Vudú Gnóstico y de los Misterios afroamericanos.


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Juan Ignacio Giorgio: En tus escritos aparecen frecuentemente los nombres de Michael Bertiaux y de Lucien François Jean Maine.

Fabio Sebastián Cruz: Porque ambos son fundamentales para comprender el contexto de esta obra. Lucien François Jean Maine fue el gran fundador y custodio de las corrientes del Vudú Gnóstico. Bertiaux fue quien las desarrolló y proyectó hacia nuevas posibilidades. La Sociedade Corrente de Ferro procura continuar esa línea de trabajo utilizando como vehículo principal la Kimbanda.

No pretendemos copiar modelos anteriores, sino expresar los mismos principios a través de un lenguaje iniciático propio.


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Juan Ignacio Giorgio: Algunos críticos consideran que eso implica un fuerte sincretismo.

Fabio Sebastián Cruz: Sólo si se observa superficialmente. Si uno estudia las tradiciones iniciáticas descubre principios comunes detrás de símbolos diferentes. No estamos mezclando elementos arbitrariamente. Estamos buscando la unidad subyacente que conecta diversas expresiones de los Misterios.

La verdad espiritual es una. Lo que cambia son los idiomas simbólicos mediante los cuales se expresa.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Qué papel ocupa Eshú dentro de esta visión?

Fabio Sebastián Cruz: Eshú es el gran mediador. Es quien abre y cierra caminos. Es el señor de las encrucijadas. Pero también es el maestro de las paradojas.

Muchas personas buscan respuestas definitivas. Eshú suele entregar preguntas más profundas. Obliga al buscador a abandonar sus certezas y a crecer espiritualmente.


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Juan Ignacio Giorgio: En algunos capítulos llegas a comparar a Eshú con el Daimon de los antiguos griegos.

Fabio Sebastián Cruz: Porque existe una analogía muy interesante. El Daimon era comprendido como un espíritu guía, un intermediario entre el hombre y lo divino. Salvando las diferencias culturales, Eshú también cumple una función semejante. Cuando dejamos atrás las caricaturas y los prejuicios aparece una comprensión mucho más rica de su naturaleza iniciática.


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Juan Ignacio Giorgio: Hablemos de los grados de la Sociedade. Actualmente existen tres. ¿Qué representan?

Fabio Sebastián Cruz: Los grados representan etapas del vínculo con la Cadena de Hierro. No son títulos honoríficos ni rangos de poder. Son responsabilidades.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Qué significa el primer grado?

Fabio Sebastián Cruz: El grado de Cruzado da Kimbanda representa el ingreso consciente a la Cadena. El iniciado aprende a establecer contacto con las jerarquías espirituales, con el Mandala Esotérico de la Sociedade y con la corriente iniciática propiamente dicha.

Es el momento en que alguien deja de ser un observador y se convierte en participante.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Y el segundo grado?

Fabio Sebastián Cruz: El grado de Escolhido de Elegbara representa una profundización. El iniciado deja de apoyarse exclusivamente en estructuras externas y comienza a caminar con autonomía espiritual. Elegbara es el señor de las aperturas y de las encrucijadas. Ser escogido por él implica asumir una responsabilidad interior mucho mayor.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Qué ocurre en el tercer grado?

Fabio Sebastián Cruz: El grado de Tatetu o Mametu da Sociedade Corrente de Ferro es el grado de la transmisión. El iniciado deja de preocuparse solamente por sí mismo y se convierte en custodio de la cadena. Su tarea es preservar, transmitir y expandir la obra recibida.


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Juan Ignacio Giorgio: Entonces los tres grados podrían resumirse en tres verbos.

Fabio Sebastián Cruz: Exactamente: recibir, transformar y transmitir.

El Cruzado recibe.

El Escolhido transforma.

El Tatetu transmite.

Toda cadena iniciática necesita de esas tres funciones para permanecer viva.


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Juan Ignacio Giorgio: ¿Quién fue el primer Tatetu de la Sociedade?

Fabio Sebastián Cruz: El primer Tatetu consagrado de la Sociedade Corrente de Ferro fue Joel Duez. Su consagración tuvo un profundo significado simbólico e iniciático, porque marcó el momento en que la Cadena de Hierro dejó de ser solamente una experiencia personal para convertirse en una verdadera línea de transmisión.

Toda tradición necesita llegar a ese punto: cuando la enseñanza comienza a vivir más allá de su fundador.


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Juan Ignacio Giorgio: Durante muchos años la Sociedade Corrente de Ferro fue conocida únicamente por un círculo reducido de iniciados. ¿Por qué?

Fabio Sebastián Cruz: Porque las tradiciones iniciáticas suelen desarrollarse primero en silencio. Antes de escribir un sistema, hay que vivirlo. Antes de transmitir una enseñanza, hay que comprobarla.

Durante años la Sociedade existió como una realidad operativa, una cadena de transmisión y una experiencia espiritual compartida por sus miembros, pero sin una exposición pública formal.


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Juan Ignacio Giorgio: Sin embargo, eso cambió recientemente.

Fabio Sebastián Cruz: Así es. Por primera vez la existencia de la Sociedade Corrente de Ferro es presentada públicamente de manera explícita en la tercera edición de Confesiones de un Demonio.

Consideré que había llegado el momento adecuado para dejar constancia escrita de una parte de esta historia, de sus principios y de su orientación iniciática. No se trata de revelar aquello que pertenece al ámbito de la experiencia personal o ritual, sino de ofrecer un testimonio histórico sobre la existencia de la Cadena de Hierro y sobre la obra desarrollada durante todos estos años.


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Juan Ignacio Giorgio: Entonces la tercera edición de Confesiones de un Demonio constituye un hito dentro de la historia de la Sociedade.

Fabio Sebastián Cruz: Sin duda. Podría decirse que marca el paso de una existencia reservada a la cadena interna hacia una presencia pública documentada. La Sociedade ya existía, trabajaba y transmitía; lo que cambia es que ahora su existencia queda registrada para futuras generaciones.


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Juan Ignacio Giorgio: Algunos observan paralelismos con la Masonería, el Martinismo o ciertas órdenes gnósticas.

Fabio Sebastián Cruz: No me sorprende. La idea de una cadena iniciática aparece en muchas tradiciones. En la Masonería existe la Cadena de Unión. En el Martinismo existe la transmisión iniciática. En las corrientes gnósticas encontramos sucesiones espirituales semejantes.

Son lenguajes distintos para expresar una misma realidad: nadie se inicia verdaderamente solo.


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Juan Ignacio Giorgio: Después de más de una década de trabajo, ¿cómo definirías hoy la misión de la Sociedade Corrente de Ferro?

Fabio Sebastián Cruz: Mantener viva una cadena de transmisión espiritual que una los Misterios afroamericanos y occidentales sin perder la autenticidad de ninguno de ellos. Crear puentes donde antes existían fronteras. Ofrecer una vía de transformación basada en la experiencia directa y no en el dogma.

La Sociedade no existe para multiplicar organizaciones. Existe para formar seres humanos capaces de vivir conscientemente los Misterios.


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Juan Ignacio Giorgio: Para terminar, ¿qué le dirías a quien se acerca por primera vez a la Cadena de Hierro?

Fabio Sebastián Cruz: Que estudie, practique y experimente. Que no acepte nada únicamente por autoridad. La verdadera iniciación no consiste en creer; consiste en transformarse.

La Cadena de Hierro no necesita admiradores.

Necesita eslabones.

Y cada buscador debe descubrir por sí mismo si está dispuesto a convertirse en uno de ellos.

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